lunes, 4 de junio de 2012

VENEZUELA

 

Valores Histórico de la Nación


Venezuela es una nación que tiene en su haber y en su evolución muchoselementos que permiten que el país sea considerado multicultural y multiétnico,ya que en la evolución de su historia las costumbres propias de la zona en algunossitios se han enriquecido y en otros se han distorsionado.

Desde mucho antes de allegada de los españoles a America, y desde mucho antes de llegar a Venezuela, la población que ya existía en los territorios, es decir, la población aborigen, poseíauna cultura propia, y los elementos fundamentales como la lengua, religión,costumbres, se relacionaban entre si con las demás poblaciones de América Hispana.

Esa serie de elementos comunes de muchas poblaciones que sinconocerse practicaban es lo que origina el término denominado Identidad.En el caso de Venezuela, los indígenas de la zona poseían sus costumbres, sushábitos de vida, religión, folklore, entre otros elementos propios de su forma devida.

Pero con la llegada de los españoles, y luego los negros, cada uno de elloscon sus costumbres y elementos culturales, se da una etapa de acoplamiento eimposición de costumbres, a la que los indígenas debieron adherirse; comoresultado de esta etapa se dio un mestizaje tanto desde el punto de vista étnicocomo cultural.

De todo ese proceso nace una nación influenciada por múltiplescostumbres y con una gran diversidad de razas, lo que se ve reflejada en la granvariedad de costumbres locales.


Valores del modelo Capitalista y Socialista

Valores del modelo capitalista:
El modelo capitalista es potencial y ofensivo para la especie humana, no sólo porque pone en peligro la propia existencia del planeta, sino porque promueve y estimula valores negativos, ajenos a la integridad humana, y pretende el sometimiento de las grandes mayorías por parte de unas minorías privilegiadas, detrás de la maneras de vida del capitalismo, invariablemente existirá un reducido grupo de individuos que acumulan riquezas materiales, tras el aprovechamiento del trabajo de una gran mayoría explotada. El capitalismo cosifica a los individuos, les hace actuar y comportarse ante la sociedad como rivales y pervierte las relaciones sociales. Entre otros de sus antivalores podemos distinguir:

·         Explotación del hombre por el hombre
·         Supervivencia del más apto
·         Cultura individualista y egoísta
·         Pragmatismo insensible “el fin justifica los medios”
·         Consumismo
·         Culto al fetiche materialista y la corrupción
·          Todo se compra y se vende
·         El trabajo visto Como materia prima
·         Resignación a ser oprimido
·          Intolerancia
·         Acumulación de riquezas para la “felicidad”
·         Privilegios sólo para las clases altas
·         Cuánto tienes, tantos vales
·         Vivir para trabajar
·         Dar únicamente para recibir algo a cambio
·         Competencia feroz
·         Lucha.

El valor fundamental, el que está en el origen, el que soporta y le da sentido a la causa Socialista, es el AMOR. Podríamos decir que el rescate del verdadero amor, crear condiciones, tiempo y lugar para el amor, es el objetivo primordial del Socialismo.
Es acertado el Comandante cuando dice que el primer Socialista es Cristo. Cuando Cristo predica el “amaos los unos a los otros” está sentando las bases primordiales del Socialismo.
El capitalismo, con su voracidad de acumulación, está destruyendo las condiciones para la vida en el planeta y disminuyendo las posibilidades para el amor. Ha transformado a la sociedad en una guerra de todos contra todos, y al hombre en una isla temerosa de sus semejantes.
El segundo valor es la construcción y defensa del Socialismo, que es el territorio indispensable para rescatar al amor. La existencia del Socialismo es condición previa para su perfección, es deber de los socialistas luchar por el Socialismo, por su construcción, por su defensa.
El tercer valor es la Conciencia del Deber Social, esto es, la conciencia de que sólo en sociedad se pueden resolver los problemas materiales del individuo, y se pueden establecer relaciones amorosas, de ayuda mutua, de crecimiento compartido, de confianza, acabando así con la soledad del hombre-isla propio del capitalismo.
El cuarto valor es la Propiedad Social de los medios de producción. Sólo así el hombre puede trabajar para la sociedad toda. Y cuando el hombre trabaja para la sociedad, su vida adquiere un sentido de cooperación, de ser útil, de ser social, que se entrelaza con la Conciencia del Deber Social, preparando las condiciones materiales y espirituales para la formación del hombre nuevo.
De estos valores se desprenden todos los demás. Se tiene en ellos una dirección, una manera de calibrar nuestra conducta socialista, se tiene una medida que ayude a perfeccionarnos, se dispone de una guía. Veamos, algunos ejemplos.
Si se es amoroso se tiene Conciencia del Deber Social y se trabaja para la sociedad, entonces no se puede ser corrupto, porque la corrupción es una acción individualista, egoísta, perjudica a la sociedad.
Si se es amoroso se tiene Conciencia del Deber Social, y se trabaja para la sociedad. Entonces, se tendrá conciencia de la importancia del trabajo de cada uno, éste se realizará de la mejor manera posible, se investigarán formas de rendir más, no habrá ausentismo, el trabajo adquirirá el carácter de realización del humano y no de explotación.
AUTORES:

Barbara Duben
Gregory Machado
Rosnarcy Villegas
Jennifer Quesada

Identificacion como Venezolanos

Lo único que nos puede identificar es nuestro sentido del humor, nuestra manera de ser... en lo físico jamás podremos ser identificados, somos todos diferentes, anda a un centro comercial para que veas, todos tienen una raza diferente...

un venezolano se caracteriza por ser fiestero más que todo, Venezuela vive una eterna rumba, por cualquier cosa hacemos fiestas, hasta adoptamos tradiciones de otros países para seguir fiesteando... eso es lo que más nos caracteriza lo fiesteros, un amigo alemán se quedaba sorprendido cada vez que daban vacaciones en el liceo, por lo frecuentes que son, esto jamás pasa en otros países..

EL VACÍO DE LOS VALORES EN LAS PERSONAS

LOS VALORES, UNA NECESIDAD HUMANA

Tal vez la razón fundamental del vacío de los valores que constatamos no sea otra que el haber condenado al sentimiento a un papel secundario en nuestro trato con los hombres y las cosas. Valores sigue habiendo puesto que algo tiene que orientar las preferencias y elecciones de los humanos. Pero son valores fácticos llamados “valores de mercado”, lo cual no distingue entre lo categóricamente bueno o malo, ni entre lo justo o lo injusto. El valor añadido a la cola no por lo que vale en sí, sino por la ganancia.
Nunca los valores fueron tan mudables, tan dependientes de intereses extraños a las cosas mismas, sujetos a modas y caprichos imprevisibles. Aristóteles critica en la “Política”, al idealista Platón por que este había diseñado una república ideal en la que no caben ni el afecto, no la propiedad; los únicos sentimientos -explica Aristóteles- capaces de mover a los seres humanos.
Los ciudadanos deben tener propiedades, casa, tierra, familia y, además, deben cultivar la amistad entre ellos, puesto que la virtud de la justicia es suficiente para mantener una cohesión sólida y satisfactoria entre los actores de la política. La justicia conseguirá resultados escasos si no se complementa con la virtud de la amistad. Los sentimientos son imprescindibles. El comunismo, la comunidad de bienes es estéril: no produce apoyo, ni afecto, neutraliza el sentimiento.
Sin embargo, a lo largo de la historia del pensamiento la función de lo sensible en el comportamiento se creía que relativizaba a los valores y así los convirtió en algo inaccesible. Si hay algún filósofo que ha apostado por la teoría de los valores es sin duda Max Scheler quien pretendió fijar una ontología, una base material axiológica y objetiva. Para él, el hombre es un ser espiritual que ya no está atado a “impulsos y al ambiente”, y que se habré al mundo. En la medida que es sujeto espiritual es persona que sirve del cuerpo en calidad de instrumento para llevar la práctica de determinados valores. La persona no es un sujeto que considera la persona desde el punto de vista pragmático, únicamente como objeto que hay que dominar. La persona, de un modo casi franciscano, sabe colocarse en una actitud extática de apertura hacia las cosas. Además, la persona se halla originariamente en la relación con el “yo” del otro. Tal relación abarca desde las formas inferiores de vida social hasta la culminación, consistente en la relación de amor.
La virtud según la entendían los griegos, era una disposición a actuar y a sentir de determinada manera. El pensamiento racionalista busca un sentido unitario de la vida humana y de sus aspiraciones al precio de ignorar sus ambivalencias, sin-sentidos e irracionalidades. Los valores de la ilustración -la liberta y la igualdad- siguen presentes, pero lo alcanzados con ellos y en su nombre, es profundamente contradictorio y paradójico. La autonomía ha degenerado en individualismo o corporativismo; la igualdad, en una homogeneidad cultural que secunda los imperativos de la publicidad o de la moda.
El vacío de los valores es el vacío de unos imperativos cuya razón de ser no es nada obvia. ¿Por qué? Porque la racionalidad económica y pragmática lo han invadido todo. Nada vale por sí mismo sino por su utilidad. El otro no es de entrada, un ser humano, sino un probable competidor. La obra de arte no se deslumbra por su belleza, sino por la ocasión de invertir que representa. Estudiar no es un placer, es un trámite para ganar más dinero. Solo lo numérico y cuantificable -lo aparente en suma- es objeto de complacencia. ¿Satisface un mundo así? Esa es la pregunta que ha sido despreciada frente al poder de lo racional.
El nihilismo imperante los valores van perdiendo paulatinamente su virtualidad. El hombre actual se está convirtiendo en un instrumento más de producción, con una baja autoestima. Se va haciendo constantemente preguntas sobre el sentido de su vida, pero se ha precipitado, aun sin proponérselo, en los fondos de la soledad y la incomunicación.

AUTORES:
Barbara Duben
Gregory Machado
Rosnarcy Villegas
Jennifer Quesada

PERDIDA DE VALORES EN LA SOCIEDAD

El ingenuo optimismo en el progreso y la evolución del ser humano, alimentado sobre todo en los años de la Ilustración, ha dejado de tener sentido. Muy al contrario el tipo de sociedad, el modo de vivir de nuestra sociedad postmoderna, no parece promover la vida feliz sino una vida cómoda aunque carezca de sentido.

Apuntado ya ha lo compleja que resulta la realización práctica de las metas que cada uno acepta para sí en el curso de la vida. Pero el factor decisivo de complicación es el entramado social en abierto conflicto de valores.

Hay una conflictividad que es interior a la persona. Hay una conflictividad que es social y una conflictividad cristiana. Hay una conflictividad entre los cristianos y la sociedad, entre los valores sociales de uno y otro grupo y dentro del mismo hombre.


Causas y Consecuencia de las pérdidas de los valores

Causas:
·         La desintegración y los conflictos familiares
·         Los divorcios
·         La situación económica
·         Deserción escolar
·         Desobediencia
·         Drogadicción
Consecuencias:
·         Surgimiento de bandas
·         Prostitución
·         Embarazos prematuros y no deseados
·         Robos
·         Transculturación
·         Abortos en jóvenes a temprana edad
·         Relaciones sexuales promiscuas


                                                                                                                                     Autores:
                                                                                                                               Barbara Duben
                                                                                                                             Gregory Machado
                                                                                                                            Rosnarcy Villegas
                                                                                                                           Jennifer Quesada